¿Qué controlan los árbitros en un partido?Este es un artículo publicado en rugbyrugby.com el 12-01-2010.. http://www.floridarugbyunion.com/2010/01/16/what-refs-watch-in-a-game/
Traducción y adaptación Arturo RegueiroEl viernes pasado un amigo me preguntó: Cuántas cosas debe controlar un árbitro durante un partido?
Y me pareció una buena idea tratar de determinarlas.
Las estadísticas y los comentarios provienen de un partido: London Wasps vs. Newcastle Flacons del Premiership de Inglaterra. Se jugó el 3 de Enero de este año, lo que significa que no es una antigüedad ni que se jugara bajo las peores condiciones ni siquiera tampoco que fuese uno de los violentos.
En la cancha había 30 jugadores profesionales y en su momento ingresaron los sustitutos. Controlándolos estaba un árbitro con sus dos asistentes en la línea de banda. El árbitro era, por reglamento, el único juez de los hechos y de la ley y las decisiones eran finalmente de su responsabilidad.
Miremos las estadísticas significativas del partido dado que no todas las acciones que ocurren en la cancha son iguales. Los placajes, rucks, mauls y laterales son más complicados que la mayoría de los pases, aunque todos los pases plantean sus demandas sobre el árbitro.
Los espectadores pueden mirar o no mirar a su antojo, tomarse una cerveza, charlar, gritar, quedarse dormidos. Hasta los jugadores tienen sus pausas, especialmente los que juegan en las alas.
Pero el árbitro tiene que controlar cada segundo de los 80 minutos. El árbitro es el único jugador del campo que está involucrado en todas las actividades.
En este partido se llevó la cuenta de lo que demandó la atención del árbitro durante los 80 minutos.
Pases: 186
Patadas: 80
Placajes,/rucks,/mauls: 164
Melés (incluyendo vueltas): 31
Laterales: 24
Golpes de castigo: 19
Golpes francos: 4
Drops: 4
Consultas con los asistentes: 0
Consultas al TMO: 1
Silbato de inicio y final de tiempo: 4
Total: 514
514 en 80 minutos. Esto es más de seis por minuto. Es una cada 9 segundos, más o menos. Esto es agotador.
Y no hemos incluido la supervisión sobre el personal médico y de las sustituciones y reemplazos, las que como sabemos a partir de las heridas sangrantes fingidas y los equipos de 16 hombres, demandan supervisión.
Obviamente, existen circunstancias agravantes- Los 30 jugadores involucrados en un partido como ése están intensa e intensivamente involucrados en el contacto físico.
Están encerrados en un terreno y la mayoría están intensamente activos en espacios reducidos de la cancha. Esto convierte a las decisiones en más dificultosas. Los jugadores no están estáticos y a la misma altura del árbitro, lo que significa que su visión puede verse bloqueada, a menos que sea muy sagaz en su posicionamiento. Generalmente es un juego practicado a gran velocidad.
Y no solamente están involucrados los jugadores. Hay entrenadores y otras autoridades y existe la multitud, cada uno un partisano.
Algunas situaciones son más fáciles de observar que otras. Un pase de un jugador a un compañero después de una larga patada es algo relativamente fácil, pero igual demanda una estrecha observación. La pelota podría no ser atrapada limpiamente. Puede ser golpeada hacia atrás o hacia el costado o hacia delante o ser golpeada hacia atrás y rebotar hacia delante. Se necesita de una cuidadosa observación. Fallar en uno de estos y el árbitro está en problemas.
Luego tenemos las situaciones complejas, sobre todo en el placaje.
El placaje es una dinámica área de conflicto. Es aquí donde los jugadores luchan con la mayor ferocidad. Y no es solamente lo que hacen cuando están ahí, sino además como llegan hasta allí. Si se convierte en un ruck es más complicado por lo que se les permite hacer a los jugadores y además entran en el cuadro las líneas de offside.
La melé es otra área de conflicto. 16 jugadores con leyes de asimiento y de ángulos y toda clase de otras cosas. En ese partido esto fue un área difícil porque el pack de los Falcons era considerablemente más fuerte que el de los Wasps.
Los laterales no son tan simples como parecen; jugadores enormes y determinados con la posibilidad de offsides, obstrucciones, infracciones reales y si el lanzamiento es derecho.
Ni siquiera una patada es siempre simple. Este tipo de cosas: la pelota entró en las 22, estaba fuera y se la pasó hacia adentro, donde estaban los compañeros del pateador (offside/onside)
No es un deporte fácil para arbitrarlo.
Es un juego complejo y para que se vea juego limpio está un pequeño hombre armado con un silbato, pero respaldado por el espíritu de este deporte y el espíritu del deportista.
Si destruimos el espíritu del rugby, destruiremos el rugby. Atacar a los árbitros erosiona el espíritu del juego.
Lo mejor que uno escucha a favor de los árbitros es que tienen una tarea ingrata o que sirven al deporte. Nada de ello es verdad. Existe un enorme placer en arbitrar, que es un componente del deporte del rugby. Los arbitros logran grandes satisfacciones arbitrando.
Pero son seres humanos y por serlo cometen errores. Pero, eso también les ocurre a jugadores, entrenadores, evaluadores. Administradores, políticos, sacerdotes, herreros, madres, padres, chicos… a todo ser humano.